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EL MEJOR DE LOS TIEMPOS O EL PEOR DE LOS TIEMPOS |
La clásica cita de Charles Dickens “Fue el mejor de los tiempos, fue el peor de los tiempos” parece apropiado para describir el presente. De muchas maneras es el mejor de los tiempos porque estamos en la mitad de inventar una nueva economía y una nueva manera de tratar con un gran segmente tanto de negocios como la vida diaria. Durante el periodo de 15 años desde 1993 (cuando la web empezó a despegar) hasta el 2008, un numero de cambios sin precedentes ha ocurrido, y compañías han tenido totalmente que dejarse manejar por los clientes para poder sobrevivir. En este momento estamos a la mitad de esta revolución, pero debido a que sigue una curva de crecimiento exponencial, es probable que hayamos visto un muy pequeño porcentaje de este cambio eventual.
Somos las personas que están construyendo la nueva economía: podemos hacer lo que queramos. Las cosas en las que estamos trabajando serán usadas diariamente por millones de gente en pocos años. Si esto no es el mejor de los tiempos, no sabría cual sería entonces.
Usabilidad solía ser una suprimida y apenas tolerada excentricidad en la industria de la computación. Las compañías de computadores siempre se negaron a poner la usabilidad como criterio de manejo en el desarrollo de productos. En su lugar, características y rendimiento siempre eran los objetivos, y la usabilidad los profesionales la clasificaban al fondo de todo apenas sobre los escritores técnicos.
La usabilidad creció dramáticamente en importancia para las compañías basadas en la web dado a una inversión en las relaciones entre la experiencia del usuario y la habilidad de separar los clientes del dinero. En el viejo mundo que está poblado por la mayoría de las compañías de computadores, los clientes primero pagan por el producto y solo después de llevarlo a la casa descubren su dificultad de uso. Para el momento que uno descubre que necesita un gran libro para averiguar como darle formato a los títulos de un capitulo, el cheque ya ha sido depositado en el banco.
Desde luego, la industria de computadores ha venido pagando por el servicio de usabilidad en los últimos años. Para ser justos para la mayoría de personas talentosas en la usabilidad en las tradicionales compañías de computadores y de software, es, en efecto, un duro trabajo sustituir la usabilidad en diseños que se detienen desde la época de DOS cuando miedo y disgusto eran parte de la arquitectura básica de un sistema. Pero en última instancia, usabilidad era una consideración secundaria en la industria debido a que los clientes no enfrentaban las consecuencias hasta haber pagado por el producto.
La situación es inversa en la web. Los usuarios experimentan la usabilidad del sitio desde el primer momento en que consideran entrar. Los usuarios necesitan navegar por el sitio y encontrar los productos antes de pasar a la etapa donde toman la decisión de gastar dinero. Usabilidad viene primero, incluso si el sitio no está tratando de vender nada. Los usuarios leales son el único valor real en el internet, y los usuarios no regresan a sitios que son muy difíciles de usar. Solo si la gente obtiene una experiencia positiva en su visita inicial, regresaran y comenzaran a generar ingresos al sitio.
Así que las tablas se han volteado, y la usabilidad se ha convertido en una competencia fundamental que es necesaria para la supervivencia de los negocios en una economía en red. Solo los sitios usables obtienen algún tráfico. Si los clientes no pueden encontrar un producto en un sitio de comercio electrónico, no lo van a comprar. La mayoría de las nuevas puestas en marcha de internet en Silicon Valley reconocen que sus nuevas tecnologías no tendrán oportunidad a menos que sean increíblemente fáciles de usar. De hecho parece como el mejor de los tiempos para las personas con facilidad de uso que están rompiendo las cadenas de la opresión en la industria de computadores y se están moviendo a la industria del internet en grandes números.
Pero en algunas maneras, estamos viviendo el peor de los tiempos así. El presente es un periodo único en la historia de los humanos donde es la primera vez que la humanidad pierde el dominio de sus herramientas.
Desde el amanecer del tiempo, ha tenido control de sus herramientas. Los primitivos de la era de piedra conocían las propiedades de piedras y como volverlas afiladas hachas. Campesinos de la edad media conocían como era construido un arado y como usarlo para labrar sus campos. Y ellos seguramente sabían cómo dominar a sus bueyes. En la historia reciente, la gente solía entender los automóviles: incluso si no eran mecánicos entrenados, los conductores en 1950 sabían sobre lo que estaba bajo el capó, conocían el significado de varios sonidos que el carro podría hacer, y sabían cómo arreglar la bestia si ocurría algo. Hoy, los usuarios promedio de los computadores viven bajo un reino de terror están sujetada a perder información con cualquier error que aparezca en inexplicable momento. Hemos perdido 2000 años de progreso en pensamiento racional y revirtiéndolo a supersticiones y comportamientos animistas donde las personas usan encantaciones mágicas hacia su computador sin entender el significado pero esperando que el resultado sea bendecido. Al mira a las oficinas del mundo, si se cuenta el numero de noticas amarillas pegadas a los lados de los monitores, si sabrá lo que significa. Cada notica pegada tiene un encantamiento mágico con un número e pasos que son seguidos en ofrecimiento a la Gran Maquina. Si el paso 5 para imprimir documentos de una presentación de diapositivas fuera sacrificar una cabra, entonces la gente lo haría con el mismo gusto como que dan clic en una casilla de verificación sin entender nada.
La industria de los computadores incluso reconoce lo desconocido y la naturaleza magia de sus creaciones usando metáforas como “wizards” cuando quieren batir la varita sobre diseños particularmente cerrados.
No se debe aceptar la opresión de la tecnología de la información. Es el tiempo de levantarse en la defensa de la humanidad en la era de las maquinas.
Estamos creando un futuro propio, y podemos decidir a respetar humanos y diseño para ayudar a los usuarios a recobrar el dominio de su tecnología, sus herramientas y sus websites.

